1 de enero. Año nuevo, oportunidades nuevas. Estás motivado, quizá te compras unas zapatillas nuevas, te descargas una aplicación de nutrición y te pones de acuerdo contigo mismo: este año voy a hacer las cosas de otra manera. Moverme más, comer más sano, estresarme menos, dormir mejor. ¿Te suena de algo? Lo más probable es que no sea la primera vez que asiente con la cabeza.
Cumplir los buenos propósitos resulta más difícil de lo esperado para muchas personas. No por pereza o falta de disciplina, sino porque a menudo seguimos cometiendo los mismos errores. En este blog descubrirá por qué es tan difícil cumplir los propósitos de Año Nuevo y 5 consejos prácticos para obtener resultados este año. No sólo en enero, sino durante todo el año.
¿Por qué es tan difícil cumplir los propósitos de Año Nuevo?
La idea de empezar de cero es motivadora. Un año nuevo parece una página en blanco. Sin embargo, las cifras demuestran lo mismo todos los años: al cabo de unas semanas, muchas personas vuelven a caer en sus viejos hábitos. Una gran proporción no mantiene sus buenos propósitos durante más de seis u ocho semanas.
Esto tiene poco que ver con la motivación. Ésta suele ser abundante al principio. El problema radica sobre todo en la forma en que nos planteamos nuestros propósitos. Queremos demasiado, demasiado rápido y sin un plan claro. Y en cuanto interviene la vida -presión laboral, obligaciones sociales, cansancio-, los viejos patrones ganan la partida a las buenas intenciones.
Año nuevo, propósitos nuevos (y no tiene por qué ser sólo en enero)
Aunque los buenos propósitos suelen ir ligados al mes de enero, no hace falta esperar a que empiece un nuevo año. Cada semana, cada mes o incluso cada día es un nuevo momento para tomar una decisión diferente.
Aun así, enero sigue siendo un buen punto de partida. Mucha gente empieza al mismo tiempo, lo que da energía pero también crea escollos. Empiezas con entusiasmo, todo va bien y entonces ocurre algo. Una semana de trabajo ajetreada, una cena, una mala noche. Te saltas un entrenamiento o comes de forma diferente a la prevista.
Muchas personas piensan entonces: ya está, de todas formas no puedo hacerlo, y abandonan. Esa recaída se siente como un fracaso, cuando en realidad es una parte normal del cambio.
Cumplir los propósitos empieza por entender por qué las cosas van mal
Antes de ver qué es lo que funciona, es importante entender por qué las buenas intenciones fracasan tan a menudo. Rara vez se debe a la falta de motivación. En la mayoría de los casos, la gente empieza muy motivada.
Muchos buenos propósitos están redactados en términos vagos. "Vivir de forma más saludable" o "hacer más ejercicio" suenan bien, pero dicen poco sobre lo que realmente se va a hacer hoy o esta semana. Sin un plan concreto, hay que tomar nuevas decisiones cada día, y ahí es exactamente donde las cosas suelen ir mal.
Además, subestimamos el poder de los hábitos. La disciplina es finita. Los hábitos casi siempre ganan. Especialmente cuando intentas darle la vuelta a la nutrición, el entrenamiento, el sueño, el estrés y el equilibrio entre la vida laboral y personal al mismo tiempo. Esto es simplemente demasiado.
Por último, los objetivos suelen ser demasiado ambiciosos. La ambición es buena, pero cuando un objetivo no se ajusta a tu vida actual, conduce rápidamente a la frustración. Una semana menos se siente entonces como un fracaso, cuando en realidad es una parte lógica del cambio.
La buena noticia: estos escollos son evitables.
5 consejos para cumplir sus propósitos este año
Consejo 1: Haga que sus propósitos sean concretos y alcanzables
No: quiero ponerme más en forma.
Sino: entrenaré 45 minutos dos veces por semana.
Cuanto más concreto sea su objetivo, más fácil le resultará pasar a la acción. Sabrás cuándo "lo estás haciendo bien" y esa sensación de progreso es motivadora.
Consejo 2: Pon un punto en el horizonte, pero céntrate en el proceso
Decide dónde quieres estar dentro de tres o seis meses, pero céntrate en lo que vas a hacer esta semana.
Mantener las buenas intenciones no es cuestión de perfección, sino de repetición. Muévete hoy. Hacer una elección consciente hoy.
Consejo 3: Crear hábitos en lugar de apoyarse en la disciplina
La disciplina puede servir para empezar, pero no es una estrategia a largo plazo. Lo que sí funciona es automatizar el comportamiento.
Entrena a horas fijas. Prepare su ropa deportiva. Haz que las elecciones saludables sean más fáciles que las no saludables. Cuanto menos piense en algo, más probabilidades tendrá de seguir haciéndolo.
Consejo 4: No cambie todo a la vez
Año nuevo, tú nuevo suena bien, pero a menudo es contraproducente. Elija uno o dos puntos centrales.
Por ejemplo, estructura el ejercicio primero y la dieta después. Los pequeños éxitos generan confianza. Y la confianza es la base de la constancia.
Consejo 5: Acepte que los retrocesos forman parte del trato
Mantener los buenos propósitos siempre implica altibajos. Va a tener semanas en las que todo vaya como la seda y semanas en las que vaya menos. Eso forma parte del trato.
Retroceder no es un fracaso. Abandonar sí lo es. Cada reinicio es una progresión.
La constancia es más importante que la motivación
La motivación va y viene. La constancia permanece. La diferencia no la marcan las semanas perfectas, sino las semanas normales.
Dos entrenamientos a la semana, mes tras mes, siempre ganan a un breve pico de motivación en enero.
La clave es empezar (cada inicio es una progresión)
Mucha gente espera el momento perfecto. Más tiempo, menos estrés, mejores condiciones. Ese momento rara vez llega.
Empezar es complicado, incómodo y está lejos de ser perfecto. Y así es exactamente como debe ser. Cada acción cuenta. Un paseo cuenta. Un entrenamiento cuenta. Una elección consciente cuenta.
Un buen entrenador puede marcar la diferencia
A veces el problema no es la motivación, sino la dirección. Muchas personas ya han probado todo tipo de cosas: dietas, retos, horarios sueltos. Con resultados temporales y luego el conocido efecto yo-yo.
Un buen coach proporciona visión de conjunto, paz y estructura. Nada de soluciones rápidas, sino una orientación que se adapta a tu vida. Entrenamiento, nutrición y estilo de vida forman un todo. Sin perfección, pero con un enfoque que puede mantenerse.
Nuestroprograma de coaching de 12 semanas Kick-Start es para personas que han dejado atrás las soluciones temporales y quieren trabajar para obtener resultados duraderos. Nada de dietas de choque ni restricciones innecesarias, sino una base sólida a largo plazo.
En conclusión
Mantener las buenas intenciones no es una cuestión de carácter, sino de enfoque. Con un plan concreto, objetivos realistas y la voluntad de perseverar incluso en los momentos menos buenos, aumentan enormemente las posibilidades de éxito.
Este año no tiene por qué ser una repetición del anterior. También puede ser simplemente el año en que sigues apareciendo.