Cómo mantener los propósitos de Año Nuevo: 5 consejos prácticos

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Goede voornemens volhouden: 5 tips om dit jaar wél te slagen

1 de enero. Año nuevo, vida nueva. Quizá te compres unas zapatillas nuevas, te descargues una app y te propongas: este año lo haré de otra manera. Hacer más ejercicio, comer de forma más consciente, dormir mejor. ¿Te suena? Seguro que no es la primera vez que asientes con la cabeza.

Mantener los buenos propósitos resulta más difícil de lo que parece. No es porque seas perezoso o te falte disciplina, sino porque solemos cometer los mismos errores. A continuación te explicamos por qué los propósitos suelen fracasar y te damos cinco consejos concretos para que este año sí los mantengas, no solo en enero, sino durante todo el año.

¿Por qué la gente suele abandonar los buenos propósitos?

La mayoría de los propósitos fracasan no por falta de motivación, sino por falta de un plan. Queremos demasiado a la vez, demasiado rápido y sin pasos concretos, por lo que los viejos hábitos vuelven a tomar el control al cabo de unas semanas.

Un año nuevo te da ganas de empezar de cero, como si fuera una hoja en blanco. Sin embargo, las cifras muestran lo mismo cada año: gran parte de la gente no mantiene sus propósitos más de seis u ocho semanas. Al principio, la motivación suele estar por las nubes. El problema está en cómo lo abordas. En cuanto la vida se interpone (presión en el trabajo, compromisos sociales, una mala noche), los viejos hábitos ganan la partida a las buenas intenciones.

¿Cuál es la mayor trampa de los propósitos de Año Nuevo?

La mayor trampa es un objetivo vago que intentas imponer solo con fuerza de voluntad. «Llevar una vida más sana» o «hacer más deporte» suena bien, pero no dice nada sobre lo que vas a hacer hoy mismo, y la fuerza de voluntad se agota en cuanto las cosas se complican.

Sin un plan concreto, tienes que volver a decidir cada día, y ahí es precisamente donde se tuerce todo. Además, subestimamos el poder de los hábitos. La disciplina tiene un límite; los hábitos casi siempre ganan. Si quieres cambiar a la vez la alimentación, el entrenamiento, el sueño y el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, simplemente te estás exigiendo demasiado. Una semana un poco floja te parecerá un fracaso, cuando en realidad es algo normal en cualquier proceso de cambio.

¿Cómo puedes mantener tus buenos propósitos este año?

En resumen: haz que tu objetivo sea concreto, céntrate en el proceso en lugar de en la perfección, crea hábitos, no lo cambies todo a la vez y acepta que los tropiezos forman parte del proceso. Cinco consejos que te ayudarán a conseguirlo.

Consejo 1: Haz que tu propósito sea concreto y alcanzable

No «quiero ponerme en forma», sino «entrenaré dos veces por semana durante 45 minutos». Cuanto más concreto sea tu objetivo, más fácil te resultará pasar a la acción. Sabrás cuándo lo estás haciendo bien, y esa sensación de progreso te motivará.

Consejo 2: Fíjate una meta a largo plazo, pero céntrate en el proceso

Decide dónde quieres estar dentro de tres o seis meses y, después, céntrate en lo que vas a hacer esta semana. Perseverar no tiene que ver con la perfección, sino con la repetición: hacer ejercicio hoy, tomar una decisión consciente hoy.

Consejo 3: Crea hábitos en lugar de depender de la disciplina

La disciplina te ayuda a empezar, pero no es una estrategia a largo plazo. Lo que sí funciona es automatizar el comportamiento. Entrena a horas fijas, prepara tu ropa deportiva y haz que la decisión que quieres tomar sea lo más fácil posible. Cuanto menos tengas que pensar en algo, más posibilidades hay de que lo mantengas.

Consejo 4: No lo cambies todo a la vez

«Año nuevo, vida nueva» suena bien, pero a menudo sale mal. Elige uno o dos objetivos principales, por ejemplo, primero la rutina de ejercicio y más tarde la alimentación. Los pequeños éxitos generan confianza, y la confianza es la base de la constancia.

Consejo 5: Acepta que los tropiezos forman parte del proceso

Seguir adelante siempre tiene sus altibajos. Habrá semanas en las que todo vaya sobre ruedas y otras en las que te cueste más. Eso es normal. Tener un bajón no es un fracaso; dejarlo, sí. Cada nuevo intento es un paso adelante.

¿Es la constancia más importante que la motivación?

Sí. La motivación va y viene, la constancia permanece. No son las semanas perfectas las que marcan la diferencia, sino las semanas normales. Dos entrenamientos a la semana, mes tras mes, siempre ganan a un breve pico de motivación en enero. Además, mucha gente espera el momento perfecto, con más tiempo y menos estrés. Ese momento rara vez llega. Empezar es un poco caótico e incómodo, y así es precisamente como debe ser: un paseo cuenta, un entrenamiento cuenta, una decisión consciente cuenta.

¿Cómo encajan la alimentación y el ejercicio en una rutina que puedas mantener?

El ejercicio es el hábito que vas creando; la alimentación es el pilar que lo sustenta. Si entrenas con regularidad, te conviene tomar suficientes proteínas. Las proteínas contribuyen a que aumente la masa muscular. Las proteínas contribuyen a conservar la masa muscular. No se trata de una dieta estricta, sino de unas cuantas decisiones fijas que tomas sin pensarlo dos veces.

Ahí es precisamente donde encaja el consejo n.º 3: haz que la elección sea fácil. Para mucha gente, un batido de proteínas es una forma sencilla y habitual de ingerir suficientes proteínas después de un entrenamiento, sin tener que pensar cada día en lo que comes. ¿Quieres saber cuánto necesitas? Entonces lee cuánto necesitas de proteínas al día.

¿Buscas una proteína en polvo que se adapte a una rutina que puedas mantener, sin aditivos innecesarios? En nuestra colección de proteínas encontrarás variantes de whey y vegetales con una lista de ingredientes breve y transparente, para que sepas exactamente lo que estás tomando.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda un hábito nuevo en convertirse en algo natural?

Depende de cada persona y de cada hábito, desde unas semanas hasta varios meses. La clave está en la repetición: cuanto más a menudo repitas el mismo comportamiento a una hora fija, menos fuerza de voluntad te costará. Por eso, céntrate en la constancia, no en la rapidez.

¿Qué hago si tengo una recaída?

Considera una recaída como algo normal en el proceso de cambio, no como una prueba de que no vas a conseguirlo. Vuelve a la rutina lo antes posible con un pequeño paso, por ejemplo, una sesión de entrenamiento o un paseo. Cada nuevo intento cuenta como un avance.

¿Tengo que empezar en enero?

No. Enero es un buen punto de partida porque mucha gente empieza a la vez, pero cada semana, mes o día es un nuevo momento para tomar otra decisión. Esperar al momento perfecto suele costar más que empezar ya con algo pequeño.

¿Necesito proteína en polvo para cumplir mis propósitos?

No, la proteína en polvo no es imprescindible. También puedes obtener proteínas de la comida de siempre. La proteína en polvo es útil sobre todo porque es una opción fija y fácil si entrenas con regularidad. Las proteínas contribuyen a conservar la masa muscular. Tómatelo como una ayuda dentro de tu rutina, nada más.

Sobre el autor

Robin Swinckels & Rick Kriegenbergh

Robin Swinckels y Rick Kriegenbergh son los fundadores de Hello Health Coaching. Como coaches de salud certificados, ayudan a la gente a seguir una dieta vegetal y a conseguir un aporte óptimo de proteínas.

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