Comer sano: 5 consejos que puedes poner en práctica ya mismo

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5 tips voor gezond eten die je direct kunt toepassen

Comer sano no es cuestión de normas estrictas ni de productos caros, sino de seguir una dieta que puedas mantener durante años. En este artículo descubrirás qué significa exactamente comer sano, qué dicen las recomendaciones oficiales y qué cinco consejos puedes poner en práctica ya mismo.

¿Qué es comer sano?

Comer sano significa seguir una dieta variada con muchas verduras, fruta, productos integrales, legumbres y frutos secos sin sal, y pocos productos ultraprocesados, azúcares añadidos y alcohol. Esa es la esencia de las Directrices de buena alimentación del Consejo de Salud de los Países Bajos, que el Centro de Nutrición neerlandés ha plasmado en la «Rueda de los Cinco».

Es importante saber que la salud no depende de un solo producto, sino de tu patrón alimenticio general a lo largo de semanas y meses. Una sola pizza no hace que tu alimentación sea poco saludable, y una sola ensalada tampoco la hace saludable. Una buena alimentación le aporta a tu cuerpo la energía suficiente y todos los nutrientes que necesita: proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales, fibra y líquido.

¿En qué consiste una alimentación saludable?

Según la «Rueda de los Cinco», una alimentación saludable incluye al menos 250 gramos de verdura y 200 gramos de fruta al día, productos integrales, legumbres y pescado una vez a la semana, un puñado de frutos secos sin sal al día y entre 1,5 y 2 litros de líquido. Además, recuerda: modera el consumo de carne roja y procesada, bebidas azucaradas y alcohol.

Grupo alimenticio Recomendaciones para adultos
Verduras Un mínimo de 250 gramos al día
Fruta 2 raciones (200 gramos) al día
Cereales Elige pan, pasta y arroz integrales
Legumbres Al menos una vez a la semana
Frutos secos Un puñado de frutos secos sin sal al día (unos 25 gramos)
Pescado Una vez a la semana, preferiblemente pescado azul
Líquidos De 1,5 a 2 litros al día, sobre todo agua y té sin azúcar

Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar los azúcares libres a un máximo del 10 % de tu ingesta energética diaria y no consumir más de 5 gramos de sal al día. No hace falta que controles esas cifras a diario: si comes sobre todo productos sin procesar y cocinas tú mismo, normalmente lo estarás haciendo bien sin darte cuenta.

¿Cómo puedes comer sano sin seguir una dieta estricta?

La mejor forma de comer más sano es con pequeños cambios que puedas mantener, no con una dieta estricta. En la práctica, una «dieta sana» es simplemente un patrón de alimentación saludable: las dietas relámpago suelen dar resultados rápidos, pero son difíciles de mantener, por lo que acabas volviendo a tus viejos hábitos.

Lo más práctico es cambiar el enfoque: en lugar de prohibir, céntrate en añadir y sustituir. Algunos ejemplos de pequeños pasos para comer mejor:

  • Sustituye el pan blanco, la pasta blanca y el arroz blanco por sus variantes integrales.
  • Bebe más a menudo agua o té en lugar de refrescos y zumos de frutas.
  • Pon un cuenco de fruta en la mesa y guarda las galletas y los dulces donde no se vean.
  • Sustituye la carne un par de veces a la semana por legumbres, huevos o frutos secos.
  • Añade una ración extra de verduras a cada comida caliente.

Los hábitos alimenticios son, en gran medida, una cuestión de costumbre. Si adaptas tu entorno (lo que hay en casa, lo que se pone en la mesa), necesitarás menos fuerza de voluntad y te mantendrás constante durante más tiempo.

¿Qué 5 consejos para comer sano puedes poner en práctica ya mismo?

Estos cinco consejos para una alimentación saludable no requieren ninguna dieta ni un plan complicado: empieza con un desayuno nutritivo, ten siempre en casa una reserva básica de alimentos saludables, cocina más a menudo con productos naturales, aplica la regla del 80/20 y come de forma variada.

1. Empieza el día con un desayuno nutritivo

Un desayuno nutritivo combina cereales integrales, una fuente de proteínas y fruta o verdura. Piensa, por ejemplo, en pan integral con un huevo cocido, yogur o una alternativa vegetal con copos de avena y fruta, o un batido con verduras. ¿Tienes poco tiempo por la mañana? Prepara tu desayuno la noche anterior, por ejemplo, overnight oats (avena remojada durante la noche), o llévate fruta y un puñado de frutos secos para el camino.

2. Asegúrate de tener una despensa básica saludable

La mayoría de las elecciones poco saludables surgen cuando estás cansado y no hay nada en casa. Una despensa bien organizada lo soluciona: legumbres en tarro o lata, pasta integral, tomates troceados, una lata de pescado y verduras congeladas. Las verduras congeladas tienen un valor nutricional similar al de las frescas y se conservan mucho tiempo. Así, incluso en los días más ajetreados, tendrás una comida completa en la mesa en menos de veinte minutos.

3. Cocina más a menudo con productos naturales

Si cocinas tú mismo, tú decides cuánta sal, azúcar y grasa lleva la comida. Las comidas preparadas y los productos muy procesados suelen contener mucho de eso. Una regla práctica a la hora de hacer la compra: elige productos con una lista corta de ingredientes en la que reconozcas todo lo que hay. Si prefieres lo ecológico, eso dice sobre todo algo del método de cultivo; puedes leer más al respecto en «Las ventajas de la comida ecológica».

4. Aplica la regla del 80/20

La regla del 80/20 significa: come siguiendo las pautas aproximadamente el 80 % del tiempo y deja un margen del 20 % para las cosas que simplemente te gustan. Ese margen no es una debilidad, sino precisamente la razón por la que aguantas. Una dieta que no te permita comer tarta de cumpleaños o pizza acabará fracasando tarde o temprano. La perfección no es el objetivo, sino la constancia.

5. Come de forma variada y de temporada

La variedad te ayuda a distribuir mejor la ingesta de nutrientes: cada producto tiene su propio perfil de vitaminas, minerales y fibra. Por eso, alterna dentro de cada grupo. Un día arroz, otro día trigo sarraceno, bulgur o quinoa. Elige verduras de temporada, varía con legumbres y combina bien tus comidas: después de un almuerzo abundante, lo mejor es una cena más ligera.

¿Son necesarios los suplementos si comes sano?

No, para la mayoría de la gente, una dieta variada aporta los nutrientes necesarios en cantidad suficiente. Los suplementos son un complemento para situaciones específicas, no un sustituto de una alimentación saludable.

Algunas situaciones en las que puede tener sentido tomar suplementos:

  • Vitamina D: el Consejo de Salud recomienda un aporte extra de vitamina D, entre otros, para personas mayores, personas de piel morena y personas que pasan poco tiempo al aire libre. La vitamina D contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Echa un vistazo a la vitamina D3.
  • Vitamina B12: se encuentra casi exclusivamente en productos de origen animal. Si tu dieta es mayoritariamente o totalmente vegetal, lo habitual es tomar un suplemento de B12. La vitamina B12 ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Omega-3: si no comes pescado azul, el aceite de algas es una fuente vegetal de DHA y EPA. El ácido docosahexaenoico contribuye a mantener el funcionamiento normal del cerebro. Este efecto se produce a partir de una ingesta diaria de 250 mg de DHA; nuestro aceite de algas aporta 210 mg de DHA y 70 mg de EPA por cápsula. Puedes leer más al respecto en «¿Para qué sirve el omega-3?».
  • Proteínas: si te cuesta conseguir suficientes proteínas a través de la alimentación, por ejemplo, si practicas deporte de forma intensiva o eres de edad avanzada, las proteínas en polvo pueden resultarte prácticas. Las proteínas contribuyen a conservar la masa muscular.

¿No sabes si necesitas tomar suplementos? Consulta con tu médico de cabecera o con un dietista, sobre todo si estás tomando medicación.

Preguntas frecuentes sobre alimentación saludable

¿Cómo comer de forma saludable cuando estás de vacaciones o de viaje?

Sigue los mismos principios básicos cuando estés de viaje y acepta que no tiene por qué ser perfecto: una comida que se salga de lo habitual no cambia tu patrón alimenticio. Un consejo práctico: llévate fruta, frutos secos sin sal o un tentempié casero; elige, siempre que puedas, una comida con verduras y una fuente de proteínas, y bebe sobre todo agua. La regla del 80/20 funciona igual de bien de vacaciones que en casa.

¿La comida ecológica es automáticamente más sana?

No, «ecológico» se refiere a la forma de producir, no necesariamente al valor nutricional. Los productos ecológicos se cultivan, según la normativa europea, sin pesticidas artificiales y sin modificaciones genéticas; las diferencias en vitaminas y minerales con respecto a los productos convencionales suelen ser mínimas. Así que es una elección basada en el método de cultivo, el medio ambiente y el sabor, además de seguir una alimentación variada.

¿Cuál es la diferencia entre comer sano y comer nutritivo?

Una alimentación nutritiva significa que un producto aporta muchos nutrientes por cada caloría. Las verduras, la fruta, las legumbres, los productos de cereales integrales, los frutos secos y el pescado son ejemplos de ello. Comer de forma saludable tiene que ver con tu dieta en general; comer de forma nutritiva es, dentro de esa dieta, elegir productos con una alta densidad nutricional en lugar de productos que principalmente aportan calorías.

¿Es malo para la salud saltarse el desayuno?

No necesariamente. Lo importante es lo que ingieres a lo largo del día, no la hora a la que tomas tu primera comida. A mucha gente le ayuda un desayuno nutritivo a empezar el día con tranquilidad y a no recurrir a tentempiés rápidos más tarde por la mañana. Si te las apañas bien por la mañana sin desayunar y el resto del día comes de forma equilibrada, está muy bien.

Una base saludable, complementada de forma específica

Comer sano empieza en tu plato: verduras, fruta, cereales integrales, legumbres y, sobre todo, variedad. Si además quieres complementar tu alimentación de forma específica, por ejemplo, con vitamina D3 en los meses de invierno u omega-3 de aceite de algas si el pescado no forma parte de tu menú, en nuestro surtido encontrarás suplementos con una lista de ingredientes breve y totalmente transparente, sin aditivos innecesarios. Para cada producto, te explicamos qué contiene y por qué.

Sobre el autor

Lars Blom

Lars Blom es especialista en complementos alimenticios y fundador de Ekopura, una empresa familiar holandesa dedicada a los complementos sostenibles, ecológicos y de origen vegetal. Desde 2015, participa a diario en el desarrollo, la formulación y el control de calidad de los complementos.

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