Helado proteico casero: receta con proteína en polvo

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Zelfgemaakt proteine ijs – recept

¿Tienes un bote de proteína en polvo en la despensa y te apetece algo dulce? Pues el helado de proteína es una de las recetas más fáciles de hacer en casa. Solo necesitas un congelador, una batidora de vaso o de mano y un puñado de ingredientes, y tú mismo decides exactamente qué le pones. A continuación te dejamos la receta básica, además de respuestas a las preguntas que la mayoría de la gente tiene sobre el sabor, la textura y cómo conservarlo.

¿Cómo se hace el helado proteico?

El helado proteico se hace mezclando un plátano congelado, una cucharada de proteína en polvo y un poco de yogur hasta que quede homogéneo, y dejando que la mezcla se endurezca en el congelador durante unas horas. Remuévelo cada hora durante las primeras horas; así se mantendrá cremoso en lugar de convertirse en un bloque duro.

El plátano congelado es la base: aporta de forma natural una textura suave y cremosa sin que necesites nata ni mucho azúcar. La proteína en polvo determina el sabor (vainilla, cacao o natural) y le da consistencia. El yogur y un chorrito de leche o bebida vegetal hacen que la mezcla se pueda batir. A partir de ahí, es sobre todo cuestión de paciencia y de remover de vez en cuando.

Receta: helado proteico con proteína en polvo

Esta receta básica es para una ración generosa y funciona tanto con proteína whey como con proteína vegetal en polvo. Si usas una proteína en polvo con sabor, no necesitas ningún edulcorante extra.

Ingredientes:

  • 1 plátano congelado, cortado en trozos
  • 1 cucharada (unos 30 g) de proteína en polvo, de vainilla o natural
  • 70 ml de yogur (yogur griego o una variante vegetal)
  • 20 ml de leche o bebida vegetal
  • Ingredientes para decorar a tu gusto

Así se hace:

  1. Mezcla el plátano, la proteína en polvo, el yogur y la bebida hasta obtener una mezcla homogénea y espesa. Si queda demasiado espesa, ve añadiendo poco a poco un poco más de bebida.
  2. Vierte la mezcla en un recipiente con tapa y mételo en el congelador unas 4 horas.
  3. Durante esas primeras cuatro horas, remueve bien el helado cada hora. Así seguirás rompiendo los cristales de hielo y evitarás que se forme un bloque duro.
  4. ¿Se ha endurecido mucho el helado tras guardarlo durante más tiempo? Déjalo entre 5 y 10 minutos en la encimera antes de servirlo.
  5. Decóralo, por ejemplo, con canela, trocitos de cacao o fruta fresca.

Helado proteico casero de Ekopura con toppings frescos

¿Por qué añadir proteína en polvo al helado?

Una cucharada de proteína en polvo aumenta el contenido proteico de un postre sin que pierda sabor. Así le das al postre un poco más de proteína que una bola de helado normal, ni más ni menos. Las proteínas contribuyen a conservar la masa muscular. Por eso, una cucharada de proteína en polvo es un complemento lógico para quienes hacen deporte o cuidan su ingesta de proteínas.

La cantidad de proteínas que necesitas al día depende de tu peso y de tu nivel de actividad. Puedes leer más sobre esto en «¿Cuántas proteínas necesitas al día?». Si quieres saber qué debes tener en cuenta a la hora de elegir un producto proteico, te ayudará el artículo «Batidos de proteínas: ¿qué debes tener en cuenta?».

Pero ojo: una cucharada en un postre no sustituye a una comida completa. Tómatelo como una forma deliciosa de hacer que tu postre sea un poco más sustancioso, integrándolo en tu dieta habitual.

¿Qué sabores y ingredientes le van bien?

Casi todo. La receta básica es lo suficientemente neutra como para adaptarla a cualquier estilo, así que puedes variar sobre todo con el polvo, la fruta y los ingredientes para decorar.

  • Chocolate: usa proteína en polvo de cacao y remata con trocitos de cacao o una cucharada de cacao puro.
  • Fruta roja: mezcla un puñado de fresas o arándanos congelados para conseguir una versión fresca y afrutada.
  • Mantequilla de cacahuete: justo antes de meterlo en el congelador, añade una cucharada de mantequilla de cacahuete a la mezcla para conseguir un remolino cremoso.
  • Canela y frutos secos: una pizca de canela y unos frutos secos picados le dan un toque crujiente y cálido.

¿Lo quieres aún más cremoso? Medio aguacate maduro o una cucharada extra de yogur griego le dan más cuerpo a la textura, sin que el sabor se imponga.

Variaciones

Estas combinaciones quedan igual de bien con una cucharada de proteína en polvo:

  • Menta y chocolate : mezcla un plátano congelado con proteína en polvo de cacao (whey o vegetal) y unas hojitas de menta fresca hasta que quede cremoso; un puñado de espinacas le da un color verde natural sin que se note el sabor.
  • Plátano, mantequilla de cacahuete y nueces : bate un plátano congelado con una cucharada de proteína en polvo neutra o whey, una cucharada de mantequilla de cacahuete y unas cuantas nueces hasta obtener una mezcla espesa; remata con una pizca de coco rallado.

Preguntas frecuentes sobre el helado proteico

¿Qué proteína en polvo es mejor usar?

Tanto la proteína whey como la proteína vegetal en polvo funcionan muy bien. La proteína whey se mezcla muy bien y da una base neutra y cremosa. Una proteína vegetal a base de guisante o haba da un poco más de cuerpo. Para el helado, lo más fácil es elegir una proteína con sabor a vainilla o cacao, ya que así le das sabor directamente. También puedes usar una proteína natural; en ese caso, añádele un poco de vainilla, miel o más fruta.

¿Se puede hacer helado proteico sin lácteos?

Sí. Usa proteína en polvo vegetal, yogur vegetal (a base de coco o soja) y una bebida vegetal en lugar de leche. El resto de la receta sigue igual. El plátano congelado ya aporta la cremosidad, así que los lácteos no son imprescindibles.

¿Cómo consigues que el helado proteico quede cremoso en lugar de como un bloque de hielo?

El truco está en remover. Si remueves la mezcla cada hora durante las primeras cuatro horas, rompes los cristales de hielo y la textura se mantiene suave. Un plátano bien congelado también ayuda, al igual que un chorrito extra de yogur. Si lo guardas más tiempo, déjalo que se atempere un rato en la encimera antes de servirlo.

¿Cuánto tiempo se conserva el helado proteico casero?

En un recipiente hermético se conserva bien en el congelador durante unos días. Está más rico y cremoso recién hecho, durante el primer día. Después se endurece y tienes que dejarlo reposar un rato antes de servirlo. No vuelvas a congelar el helado una vez descongelado.

Ponte manos a la obra

Para este helado, elige la proteína en polvo que más te guste. Opta por una base clásica y cremosa con una proteína en polvo de la colección de suero de leche, o mantén la receta totalmente vegetal con la proteína vegana, por ejemplo, la de vainilla vegana que le da sabor a esta receta al instante. Ambas funcionan exactamente igual en esta receta, así que elige según tus gustos.

Sobre el autor

Lars Blom

Lars Blom es especialista en complementos alimenticios y fundador de Ekopura, una empresa familiar holandesa dedicada a los complementos sostenibles, ecológicos y de origen vegetal. Desde 2015, participa a diario en el desarrollo, la formulación y el control de calidad de los complementos.

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