¿Se puede hornear con proteína vegetal en polvo?
Sí, se puede cocinar perfectamente con proteína vegetal en polvo. Solo que se comporta de forma diferente a la harina de trigo, así que no puedes sustituirla sin más en una proporción de uno a uno. Si sustituyes parte de la harina y ajustas un poco la receta en cuanto a líquido y levadura, podrás hacer sin problemas tortitas, galletas, brownies o pan de plátano.
La proteína vegetal en polvo (por ejemplo, a base de guisantes o habas) no contiene gluten y apenas tiene almidón. Por eso carece de la estructura elástica que la harina le da a tu masa. Si entiendes esa diferencia, sabrás enseguida por qué unos pequeños ajustes marcan la diferencia entre un resultado seco y uno jugoso. A continuación te damos cinco consejos para que puedas ponerlos en práctica.
¿Por qué la proteína vegetal se comporta de forma diferente a la harina al hornear?
La proteína vegetal absorbe mucha humedad y se liga de forma diferente a la harina. La proteína en polvo es más fina y densa que la harina y absorbe la humedad de la masa, lo que hace que se seque más rápido y se vuelva más firme. La harina, por el contrario, aporta elasticidad y ligereza gracias al gluten y al almidón. Si sustituyes demasiada harina de golpe, tu receta quedará compacta y desmenuzable. Eso no es motivo para rendirte, solo significa que tienes que ajustar un poco la cantidad de líquido, grasa, levadura y tiempo de horneado.
Cinco consejos para hornear con proteína vegetal en polvo
1. No sustituyas toda la harina de golpe
Empieza sustituyendo entre una cuarta parte y un tercio de la harina por proteína vegetal en polvo. Como el polvo no contiene gluten, si lo sustituyes por completo perderás la estructura y obtendrás un resultado seco y desmenuzable. Si empiezas poco a poco, mantendrás la textura a la que estás acostumbrado y podrás comprobar cuánta proteína en polvo admite tu receta. Después, puedes ir aumentando la proporción paso a paso.
2. No elimines la grasa de tu receta
No sustituyas la grasa de una receta por alternativas sin grasa, como el puré de manzana. La proteína vegetal absorbe mucha humedad, y la grasa forma una capa alrededor de las partículas que mantiene tu receta jugosa. Si quitas la grasa, la proteína en polvo absorberá la humedad restante y tu plato quedará seco. Un poco de aceite, mantequilla vegetal o crema de frutos secos mantiene suaves las tortitas y los pasteles.
3. Añade un poco más de levadura
¿Tu masa está demasiado espesa o tu receta queda demasiado compacta? Pues añade una cucharadita extra de levadura en polvo o bicarbonato sódico. La proteína en polvo es más pesada y densa que la harina, por lo que la masa no sube tan fácilmente. Un poco más de levadura (un cuarto de cucharadita extra por ración, aproximadamente) lo compensa y mantiene tu masa esponjosa. Si la masa te parece demasiado espesa, añade al mismo tiempo un chorrito extra de leche vegetal o agua.
4. Mezcla justo lo necesario
Remueve los ingredientes solo el tiempo necesario para mezclarlos, ni más ni menos. La proteína vegetal espesa más la masa que la harina, y si la mezclas demasiado tiempo, se formarán grumos y quedará dura. Mezcla hasta que todo esté bien incorporado y luego detente. Unos cuantos grumos no son ningún problema, desaparecerán durante la cocción.
5. Hornea un poco menos y vigila el horno
No hornees demasiado los platos con proteína vegetal en polvo. La proteína se cuaja y se dora más rápido que la harina, así que tu receta estará lista antes y se secará rápidamente si la horneas de más. Comprueba tus magdalenas o galletas unos minutos antes de lo que indica la receta y, si hace falta, baja la temperatura del horno diez grados. Así mantendrás el sabor y una textura suave.
¿Qué proteína vegetal en polvo eliges?
Para repostería dulce, lo mejor es un perfil de sabor neutro o que combine bien. Nuestra proteína vegetal en polvo está disponible en vainilla, arándanos y chocolate, además de una variante natural sin sabor. Elige un sabor que vaya con tu receta: vainilla para tortitas y bizcochos, chocolate para brownies. ¿Quieres saber primero qué es exactamente la proteína en polvo y cuándo viene bien? Descubre las ventajas de la proteína en polvo.
¿Listo para empezar? En nuestras seis recetas de repostería con proteína encontrarás todo lo que necesitas para ponerte manos a la obra de inmediato. Con estos consejos, las conviertes en versiones de origen vegetal en un santiamén.
Preguntas frecuentes
¿Se puede sustituir la harina por completo por proteína vegetal en polvo?
No es recomendable. La proteína vegetal en polvo carece del gluten y el almidón que dan estructura a la harina, por lo que, si la sustituyes por completo, tu receta quedará seca y desmenuzable. Empieza sustituyendo entre una cuarta parte y un tercio de la harina y ve aumentando poco a poco.
¿Por qué mi receta queda seca con proteína en polvo?
La proteína vegetal absorbe mucha humedad. Si tu receta queda seca, es que le falta grasa o humedad, o la has horneado demasiado tiempo. Mantén la cantidad de grasa de la receta, añade un chorrito extra de líquido si hace falta y hornea un poco menos.
¿Qué proteína vegetal en polvo es la mejor para hornear?
Lo mejor es usar una proteína en polvo con un sabor neutro o que vaya bien con la receta. La vainilla va bien con la mayoría de los dulces, y el chocolate con los brownies y las magdalenas. Elige el sabor según lo que vayas a preparar.
¿Se puede hornear de la misma manera con whey o caseína?
Los principios básicos son similares: no sustituyas toda la harina, mantén la grasa y no hornees demasiado tiempo. El whey y la caseína se ligan y se secan de forma ligeramente diferente a la proteína vegetal, así que experimenta con la cantidad en cada receta.
¿Quieres ponerte manos a la obra ya? Echa un vistazo a nuestra proteína vegetal en polvo y prueba una de las recetas de arriba.